Bruselas,Bélgica.-Una misión de la Unión Europea (UE), liderada por Italia, abordó este domingo 2 de agosto un petrolero de la llamada ‘flota fantasma’ rusa en el Mediterráneo durante operaciones de control en aguas internacionales. Desde Bruselas detallan que la acción constituye la segunda incursión de este tipo en las últimas dos semanas. Según revelaron las autoridades comunitarias, la estrategia en curso refleja los esfuerzos del bloque por fortalecer la supervisión de embarcaciones utilizadas por el Kremlin para evadir sanciones internacionales.
Hace solo unas horas, el Ministerio de Defensa de Italia comunicó que un buque de su armada logró interceptar en aguas internacionales al oeste de la isla de Pantelleria al barco petrolero Toa Payoh cuando navegaba rumbo a Estambul.
El ente castrense de la nación transalpina precisó que la operación se realizó bajo el amparo del artículo 110 de la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que avala que un buque de guerra puede inspeccionar el interior de un barco para verificar su nacionalidad y también su trayectoria si existen sospechas fundadas. Sin embargo, como la legislación no establece la potestad para incautar, el petrolero ruso fue liberado tras las pesquisas.
¿Cuál es el objetivo de estas operaciones en el Mediterráneo?
Las autoridades de la Unión Europea ejecutan estas operaciones para intensificar el control sobre navíos que Rusia utiliza en su esquema de evasión de sanciones. El Kremlin recurre a barcos de la denominada ‘flota fantasma’ para transportar petróleo y evitar las restricciones económicas impuestas por Occidente. Las embarcaciones operan frecuentemente sin identificación clara o con cambios constantes de bandera para dificultar su rastreo.
Bruselas ha priorizado el Mediterráneo como zona crítica de vigilancia debido al alto volumen de tránsito marítimo en la región y a la concentración de rutas comerciales que utilizan estas naves. La misión liderada por Italia contó con participación de personal especializado en operaciones marítimas y verificación de cargamento. El abordaje permitió a los equipos inspeccionar los sistemas de identificación automática, documentación de navegación y características técnicas de la embarcación.
La ‘flota fantasma’ rusa aglutina decenas de petroleros que transportan crudo desde Rusia hacia mercados en Asia, Medio Oriente y otras regiones que aún comercian con Moscú. Estos barcos operan bajo estructuras corporativas offshore, registros falsificados y esquemas de transferencia de cargamento en aguas internacionales para ocultar el origen de las mercancías. Especialistas en seguridad marítima estiman que esta flota mueve volúmenes significativos de petróleo ruso pese a las sanciones vigentes.
¿Cómo responden las autoridades europeas a estas prácticas?
La Unión Europea ha incrementado sus operaciones de vigilancia y control en rutas marítimas estratégicas para documentar y detener actividades de evasión de sanciones. Las misiones cuentan con equipos de inspectores, personal militar y analistas que recopilan información sobre patrones de navegación, transferencias de cargamento y cambios de identidad de los barcos. Esta información se comparte entre los países miembros y con aliados internacionales para fortalecer el cumplimiento de restricciones económicas.
Italia ha asumido un rol protagónico en estas operaciones dado su posición geográfica en el Mediterráneo y su capacidad de despliegue naval. El gobierno italiano ha coordinado con otras naciones europeas y la estructura de mando de la UE para desarrollar estrategias conjuntas de detección e interdicción. Las operaciones incluyen vigilancia aérea, patrullaje marino y coordinación con puertos para prevenir el desembarque de cargamentos sancionados.
El segundo abordaje en dos semanas refleja la intensificación de esfuerzos por parte de Bruselas frente a lo que califica como un perfeccionamiento creciente en las técnicas de la ‘flota fantasma’. Los inspectores europeos han documentado cambios en los patrones de navegación, alteraciones en sistemas de rastreo y uso de intermediarios para ocultar la propiedad real de las embarcaciones. La frecuencia de estas operaciones indicó que la mision de la UE mantendrá vigilancia permanente en el Mediterráneo durante los próximos meses.
Fuente: Tribuna
