Tel Aviv, Israel.- Autoridades israelíes informaron este 2 de agosto que el histórico mar de Galilea atraviesa una situación crítica al alcanzar mínimos históricos de -233 metros por debajo del nivel del mar, según los reportes de monitoreo hídrico en la nación hebrea. Este cuerpo de agua, conocido históricamente como lago Kinneret por la referencia bíblica, constituye la principal reserva de Israel, pues abastece a millones de habitantes, y el mismo se ha visto afectado por las temperaturas de hasta 45 grados Celsius asociadas a la ola de calor que azota la región.
La importancia estratégica del mar de Galilea va más allá de su capacidad de suministro de agua. Autoridades hidrológicas han documentado el descenso consistente de sus niveles durante los últimos años, generando preocupación en las comunidades debido a que el cuerpo de agua representa una fuente vital para la agricultura, la industria y el consumo doméstico en Israel.
Además de su valor hídrico, el mar de Galilea posee relevancia histórica y religiosa, pues de acuerdo con la Biblia, fue en esta zona donde Jesús desarrolló su actividad pública; incluso varios historiadores ubican su residencia en la ciudad de Cafarnaúm, en la ribera del lago. La región ha sido punto de interés para estudios geológicos y ambientales enfocados en el cambio climático y la disponibilidad de recursos naturales.
¿Cuáles son las causas del descenso del nivel del agua en el mar de Galilea?
Los expertos en hidrología atribuyen la caída de niveles a una combinación de factores climáticos y a la demanda de agua. De manera particular, la ola de calor que azota a Europa e impacta en el Mediterráneo con temperaturas de hasta 45 grados Celsius ha provocado sequías que han incidido en el descenso. De igual manera, la extracción para riego agrícola representa uno de los principales usos del recurso, y también incide en la problemática actual.
Israel ha enfrentado episodios recurrentes de sequía que han impactado directamente en la capacidad del mar de Galilea. Registros meteorológicos indican patrones de precipitaciones por debajo del promedio histórico en la cuenca. En tanto, ciudadanos y agricultores dependientes del agua han reportado restricciones en su acceso durante temporadas secas.
¿Qué medidas se contemplan para proteger esta fuente hídrica?
Autoridades israelíes han implementado políticas de gestión del agua enfocadas en la conservación y el uso eficiente del recurso. Programas de desalinización costera han ganado relevancia como alternativa para reducir la presión sobre el mar de Galilea. Asimismo, inversiones en infraestructura de captación y almacenamiento continúan siendo prioridad en la agenda gubernamental.
Organismos internacionales han mantenido monitoreo constante de los niveles del cuerpo de agua compartido con otros países de la región. Los datos hidrológicos son recopilados sistemáticamente y compartidos con organizaciones dedicadas a la gestión de recursos. El seguimiento técnico ha permitido anticipar escenarios de escasez prolongada.
Estudios recientes subrayan la necesidad de estrategias integrales que combinen tecnología, regulación y cooperación regional para garantizar la sustentabilidad del recurso. Al mismo tiempo, especialistas han recomendado fortalecer sistemas de alerta temprana sobre cambios en la disponibilidad del agua. El próximo semestre será crítico para evaluar si los niveles continúan descendiendo o se estabilizan.
Fuente: Tribuna
