Ciudad de México.- El senador de Morena, Gerardo Fernández Noroña, defendió los lineamientos promovidos por el gobierno de Claudia Sheinbaum en materia de derechos de las audiencias, al considerar que buscan proteger a las personas frente a información que pueda afectar su imagen. Para ejemplificar su postura, recordó el caso del ‘Chupacabras’, ampliamente difundido en 1996 por diversas televisoras como si se tratara de un hecho real.

Durante su podcast, el legislador señaló que la cobertura del supuesto fenómeno provocó una histeria colectiva, pese a que nunca se comprobó la existencia de la criatura. Afirmó que ese episodio evidencia la necesidad de establecer mecanismos que permitan equilibrar la libertad de prensa con otros derechos fundamentales.

¿Por qué Noroña recordó el caso del ‘Chupacabras’?

Fernández Noroña sostuvo que la referencia a este episodio busca demostrar cómo la difusión de información sin la debida verificación puede tener un fuerte impacto social. En su opinión, casos como ese justifican la existencia de reglas que permitan corregir información cuando esta afecte a personas o sectores involucrados.

El senador explicó que los lineamientos contemplan que quienes se consideren perjudicados por contenidos informativos puedan ejercer su derecho de réplica, con el objetivo de responder o solicitar la rectificación de datos publicados por los medios de comunicación.

¿Qué establecen los derechos de las audiencias?

Los lineamientos impulsados por el gobierno federal establecen mecanismos para que las personas mencionadas en contenidos informativos tengan acceso a espacios donde puedan responder o aclarar información que consideren inexacta o perjudicial. La intención, según sus promotores, es fortalecer el derecho a la información veraz sin impedir la labor periodística.

Sin embargo, la propuesta ha generado críticas de periodistas, medios de comunicación y organizaciones defensoras de la libertad de prensa, quienes advierten que la redacción de algunos apartados es ambigua y podría dar pie a interpretaciones que afecten la autonomía editorial y el ejercicio del periodismo.

Frente a esos señalamientos, Fernández Noroña insistió en que la regulación no pretende censurar ni limitar la difusión de noticias, sino garantizar que las personas cuenten con herramientas para defender su imagen cuando consideren que una publicación les causa afectaciones.

El debate sobre los lineamientos continúa en el Senado, donde existen posturas encontradas respecto al equilibrio entre la protección de los derechos de las audiencias y la preservación de la libertad de expresión. Mientras el oficialismo sostiene que las medidas fortalecen el derecho de réplica, sectores críticos mantienen reservas sobre sus posibles implicaciones para el trabajo de los medios.

Fuente: Tribuna