Ciudad de México.- La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) aplicará un nuevo examen presencial a una parte de los aspirantes de licenciatura, luego de detectar resultados atípicos en su primera prueba de ingreso realizada completamente en línea.
Durante una conferencia de prensa, la comisión técnica encargada de revisar el proceso recomendó convocar a quienes habían obtenido un lugar y a los aspirantes que igualaron o superaron el puntaje mínimo de ingreso registrado entre 2021 y 2025 para la misma carrera, plantel y modalidad.
El examen de control tendrá distintas versiones para reforzar su seguridad y deberá realizarse a la brevedad. La UNAM todavía deberá informar las fechas, sedes y horarios, mientras que la asignación definitiva de los lugares dependerá de los resultados de esta nueva evaluación.
En el concurso participaron 158,712 aspirantes por uno de los 21,962 lugares disponibles mediante examen. La comisión, integrada por 16 especialistas, encontró un crecimiento considerable en las calificaciones más altas: la proporción de personas con 100 aciertos o más pasó de alrededor de 3 por ciento en los procesos anteriores a 16 por ciento en 2026. Entre quienes alcanzaron al menos 110 respuestas correctas, el porcentaje aumentó de 0.9 por ciento a 5.5 por ciento.
El rector Leonardo Lomelí afirmó que la repetición presencial es necesaria para dar certeza y garantizar la equidad en el acceso a la universidad. Reconoció que entre los convocados existen jóvenes que obtuvieron legítimamente sus resultados, por lo que les pidió volver a prepararse y confiar en sus capacidades.
“No es haciendo trampas como se forman los profesionales que el país requiere”, sostuvo. También señaló que estas conductas no sólo perjudican a la UNAM y a quienes compiten por un lugar, sino que contribuyen a erosionar el tejido social.
Sin embargo, en el mensaje difundido durante la conferencia, el rector no explicó qué papel tuvo Territorium Life, empresa contratada por la UNAM por su experiencia en la aplicación de exámenes en línea, ni si la universidad revisará posibles responsabilidades por las anomalías detectadas.
Tampoco se detalló si será evaluado el cumplimiento del contrato, qué áreas universitarias supervisaron la plataforma o si habrá consecuencias institucionales o empresariales por los problemas del proceso digital.
La Universidad concentró su posicionamiento en las posibles conductas irregulares de los aspirantes y en la aplicación de una segunda prueba. La medida busca recuperar la confianza en el concurso, pero obliga también a quienes consiguieron limpiamente su lugar a demostrarlo otra vez.
Mientras los aspirantes asumirán de manera inmediata el costo y la incertidumbre de repetir el examen, queda pendiente que la UNAM aclare las responsabilidades de la empresa contratada y de las autoridades que diseñaron, supervisaron y aprobaron el modelo de evaluación en línea.
Fuente: Tribuna
