Ciudad de México.- Este 30 de julio, Día Mundial contra la Trata de Personas, la conmemoración encuentra al país frente a un delito que ha transformado sus métodos de captación. Las redes criminales ya no dependen únicamente del contacto directo: Ahora utilizan bolsas de trabajo, redes sociales y aplicaciones de mensajería para acercarse a jóvenes y personas en situación de vulnerabilidad.

La fecha fue establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2013 para crear conciencia sobre el delito, proteger los derechos de las víctimas y fortalecer la persecución de quienes se benefician de su explotación.

En México, cerca de 30 por ciento de las personas captadas con fines de explotación fueron enganchadas mediante falsas ofertas laborales, de acuerdo con el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México. Entre estos casos, 75 por ciento de las víctimas son mujeres, 56 por ciento termina en explotación sexual y 52 por ciento tiene entre 18 y 31 años.

Las supuestas vacantes ofrecen salarios elevados, hospedaje, viajes pagados o puestos que no requieren experiencia. El contacto suele realizarse exclusivamente por WhatsApp o redes sociales, mientras las entrevistas son programadas en casas, hoteles, terminales o inmuebles donde no es posible comprobar la existencia de una empresa.

Cuando la víctima acude o acepta trasladarse, el engaño puede convertirse en retención, amenazas, explotación sexual, trabajo forzado o incorporación obligada a actividades criminales. La captación digital ha ampliado así el rostro de la trata y ha acercado el delito a fenómenos como la desaparición, el secuestro y el reclutamiento forzado.

La magnitud real sigue siendo difícil de calcular. Muchos hechos no se denuncian y otros se investigan inicialmente como delitos distintos. La Línea y Chat Nacional contra la Trata de Personas ha recibido más de 26 mil reportes desde su creación y, entre 2024 y julio de 2026, la participación ciudadana contribuyó al rescate de 382 víctimas.

Uno de los casos que encendió las alertas ocurrió en abril de 2026 en la Ciudad de México. Edith Guadalupe, de 21 años, desapareció después de acudir a una supuesta entrevista laboral en un edificio de la alcaldía Benito Juárez. Fue localizada sin vida dos días después y un hombre quedó vinculado a proceso por feminicidio.

Hasta ahora, la investigación no ha establecido públicamente que el crimen estuviera relacionado con una red de trata. Sin embargo, el caso mostró el peligro de responder a anuncios sin verificar al empleador, la dirección o las condiciones reales del puesto.

La trata tampoco se limita a la explotación sexual. Puede esconderse detrás de una vacante como guardia de seguridad, repartidor, jornalero, modelo o trabajador fuera de la ciudad. En algunos casos, las víctimas son obligadas a laborar sin pago; en otros, son sometidas a explotación sexual o utilizadas por organizaciones criminales.

Entre las señales de alerta están los salarios desproporcionados, la falta de información sobre la empresa, la contratación sin entrevista formal, la presión para viajar de inmediato y la petición de acudir sin acompañantes. También debe generar sospecha que el reclutador solicite documentos originales, fotografías personales, depósitos de dinero o que busque trasladar toda la conversación fuera de una plataforma laboral.

La conmemoración del 30 de julio obliga a mirar un delito que se ha adaptado a la precariedad económica y a las herramientas digitales. En México, una falsa vacante ya no representa únicamente el riesgo de un fraude: También puede convertirse en la puerta de entrada a la explotación, la desaparición o el reclutamiento criminal.

Fuente: Tribuna