Inglaterra, Reino Unido.- La Agencia de Medio Ambiente del Reino Unido declaró este miércoles 29 de julio de 2026 el estado de sequía en gran parte de Inglaterra, luego de registrar un déficit histórico de precipitaciones y varias olas de calor durante el verano.
La medida abarca regiones densamente pobladas como Londres, Anglia Oriental, el valle del Támesis, Hampshire, Devon, Cornualles, las Midlands Occidentales y Wessex, donde las lluvias apenas alcanzaron el 7 por ciento del promedio habitual de julio, agravando la disponibilidad de agua.
Autoridades aplican restricciones al consumo
Ante el deterioro de las condiciones hídricas, las autoridades autorizaron la implementación de restricciones para reducir el consumo de agua y evitar problemas de abastecimiento. La empresa Thames Water prohibió el uso de mangueras para el riego de jardines y otras actividades domésticas, una medida que impacta a cerca del 40 por ciento de la población de Inglaterra. Además, el sureste del país atraviesa el periodo sin lluvias más prolongado registrado en las últimas tres décadas.
Sequía afecta ríos, cultivos e incrementa incendios
La falta de precipitaciones ha provocado una disminución considerable en los niveles de los principales ríos, además de adelantar las cosechas agrícolas y elevar el riesgo de incendios forestales. Las autoridades mantienen un monitoreo constante sobre las zonas más afectadas para evaluar la evolución de la emergencia y prevenir mayores afectaciones a la población y al sector productivo.
Expertos relacionan la crisis con el cambio climático
Especialistas de la Universidad de Leeds advirtieron que la repetición de sequías intensas y temperaturas cercanas o superiores a los 40 grados centígrados responde a los efectos del cambio climático. Los investigadores señalaron que estos fenómenos extremos serán cada vez más frecuentes si no se implementan medidas estructurales para reducir su impacto. La situación en el Reino Unido forma parte de la crisis climática que enfrenta Europa durante el verano de 2026, marcada por olas de calor, incendios forestales y una severa escasez de agua.
Fuente: Tribuna
