Estados Unidos.- Scott Gottlieb, excomisionado de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), afirmó que el mayor brote de ciclosporiasis registrado en Estados Unidos está relacionado con cilantro y perejil provenientes de México. La ciclosporiasis, conocida popularmente como diarrea explosiva, es una enfermedad parasitaria transmitida por alimentos contaminados. Gottlieb identificó estos productos hortícolas como la fuente probable del brote.
¿Cuál es el alcance del brote de ciclosporiasis?
El brote representa el mayor número de casos confirmados de ciclosporiasis jamás registrado en territorio estadounidense. La enfermedad causa síntomas gastrointestinales severos que incluyen diarrea acuosa, calambres abdominales, náuseas y fiebre. Los casos se han distribuido en múltiples estados de la Unión Americana. Las autoridades de salud estadounidenses han realizado un seguimiento exhaustivo de los afectados desde la identificación inicial del brote.
Los productos hortícolas importados desde México han sido identificados como vehículo de transmisión del parásito Cyclospora cayetanensis. Este microorganismo contamina los alimentos durante el cultivo o la manipulación en condiciones sanitarias deficientes. Una vez ingeridos, los ooquistes del parásito se desarrollan en el intestino delgado del hospedero humano. El período de incubación generalmente oscila entre 2 y 11 días antes de la aparición de síntomas.
¿Cómo se transmite la ciclosporiasis a través de alimentos?
La contaminación ocurre cuando el agua utilizada para riego o el manejo de productos hortícolas contiene ooquistes del parásito. El cilantro y el perejil son especialmente vulnerables debido a su manipulación manual intensiva durante la cosecha y el empaque. Estos productos se consumen frecuentemente crudos o con cocción mínima, lo que permite que el parásito llegue vivo al intestino humano. Las medidas de desinfección convencionales no siempre eliminan completamente los ooquistes de Cyclospora cayetanensis.
Gottlieb subrayó la importancia de rastrear las cadenas de suministro de productos hortícolas provenientes de México hacia el mercado estadounidense. Las importaciones de cilantro y perejil mexicanos representan un porcentaje significativo del consumo total en Estados Unidos, particularmente en zonas con alta población hispanohablante. Los controles fronterizos y los protocolos de inspección de alimentos han sido cuestionados por su efectividad en prevenir la entrada de productos contaminados.
Las autoridades sanitarias estadounidenses recomiendan a los consumidores que verifiquen la procedencia de estos productos antes de su consumo. El lavado con agua corriente no es suficiente para eliminar el parásito de los alimentos crudos. Algunos expertos han sugerido blanquear brevemente el cilantro y el perejil en agua caliente para inactivar los ooquistes. Sin embargo, esta práctica no es común entre los consumidores estadounidenses que prefieren estos productos frescos.
El brote actual ha generado comunicados de alerta en cadenas de supermercados y distribuidoras de alimentos en Estados Unidos. Algunos establecimientos han retirado provisiones de cilantro y perejil de origen mexicano de sus anaqueles. Las investigaciones epidemiológicas continúan para confirmar definitivamente la conexión entre el brote y los productos hortícolas específicos. La FDA mantiene un seguimiento activo de nuevos casos y de la evolución de la situación en tiempo real.
México ha registrado previamente brotes de ciclosporiasis asociados con prácticas agrícolas en regiones productoras de hortalizas. Los estados de Morelos, Puebla e Hidalgo son algunos de los principales productores de cilantro y perejil para exportación. Las autoridades agrícolas mexicanas han implementado programas de capacitación en higiene para productores. No obstante, las deficiencias en infraestructura sanitaria en algunos municipios continúan siendo un desafío para garantizar la inocuidad de los alimentos.
Fuente: Tribuna
