Ciudad de México.— Hace apenas unos años era difícil imaginar a turistas extranjeros recorriendo los pasillos del Mercado de Sonora en busca de una máscara de luchador, desayunando en un mercado tradicional o dedicando una mañana completa a descubrir los puestos de La Ciudadela. Hoy, esta escena forma parte del paisaje cotidiano. La Ciudad de México vive una nueva etapa en la que los mercados públicos dejaron de ser espacios frecuentados casi exclusivamente por habitantes locales para convertirse en paradas obligadas para visitantes que buscan experiencias más auténticas.
Tras la pandemia, la capital experimentó una fuerte recuperación del turismo internacional y un aumento en la llegada de residentes temporales y trabajadores remotos, principalmente provenientes de Estados Unidos, Canadá y Europa. Este fenómeno, que también abrió un amplio debate sobre la gentrificación y la transformación de colonias como Roma, Condesa, Juárez y Centro Histórico, modificó la forma en que miles de personas descubren la ciudad.
Al mismo tiempo, plataformas como TikTok, Instagram y YouTube cambiaron las reglas del turismo. Las recomendaciones de creadores de contenido comenzaron a desplazar a las guías tradicionales y pusieron en el mapa lugares que durante décadas permanecieron fuera de los recorridos convencionales. A este fenómeno se suman plataformas de hospedaje como Airbnb, que hoy ofrecen experiencias locales guiadas —a pie o en bicicleta— por mercados, barrios y corredores gastronómicos, brindando a muchos visitantes extranjeros mayor confianza para recorrer espacios que antes difícilmente habrían explorado por cuenta propia.
Hoy basta realizar una búsqueda con frases como Mexico City local markets, Best food markets in CDMX o Hidden gems Mexico City para encontrar cientos de videos que recomiendan desayunar en un mercado, probar comida callejera, comprar artesanías directamente a productores o recorrer pasillos que hasta hace pocos años rara vez aparecían en los itinerarios internacionales.
Incluso han surgido empresas y guías independientes que ofrecen recorridos especializados para visitantes extranjeros, con paradas en mercados públicos, fondas tradicionales y comercios históricos, donde el objetivo ya no es únicamente comprar un recuerdo, sino convivir con locatarios, conocer ingredientes mexicanos, descubrir recetas familiares y comprender la vida cotidiana de la ciudad. Lo que antes parecía un recorrido reservado para los habitantes de la capital hoy forma parte de la experiencia que miles de viajeros buscan incluso antes de aterrizar en México.
Para muchos viajeros, recorrer un mercado significa probar un taco preparado al momento, descubrir frutas desconocidas, conversar con los comerciantes o escuchar los pregones que forman parte del paisaje sonoro de la capital. La Ciudad de México cuenta con más de 300 mercados públicos, muchos de los cuales han adquirido notoriedad internacional gracias a las redes sociales:
- La Ciudadela destaca por reunir artesanías de todo el país.
- San Juan es reconocido por su oferta gastronómica especializada y productos gourmet.
- Jamaica se mantiene como uno de los mercados de flores más grandes de América Latina.
- Sonora atrae por su mezcla de medicina tradicional, cultura popular, festividades y artículos relacionados con la lucha libre.
- Medellín refleja la diversidad latinoamericana que caracteriza a la capital.
Especialistas en turismo han identificado un cambio en las preferencias de los viajeros, quienes cada vez privilegian las experiencias locales sobre los recorridos tradicionales. En ese contexto, los mercados públicos se han consolidado como espacios donde es posible convivir con comerciantes, conocer la gastronomía mexicana desde su origen y descubrir expresiones culturales que siguen vivas en la vida cotidiana.
Este creciente interés también representa una oportunidad para cientos de pequeños comerciantes y artesanos que encuentran en el turismo una nueva clientela sin perder el carácter popular que distingue a estos espacios.
Durante décadas, las postales internacionales de la Ciudad de México estuvieron dominadas por el Zócalo, el Palacio de Bellas Artes, el Bosque de Chapultepec o Xochimilco. Hoy, esas imágenes conviven con videos de desayunos en mercados, puestos de tacos, flores, artesanías y pasillos llenos de historia que acumulan millones de reproducciones en redes sociales.
Más que una moda pasajera, este fenómeno refleja una nueva forma de conocer la capital: una que privilegia la convivencia con la ciudad, sus barrios y sus tradiciones. También plantea el reto de preservar la identidad de los mercados públicos y de las comunidades que le dan vida frente a un interés internacional cada vez mayor.
Fuente: Tribuna
