Managua, Nicaragua.- El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, afirmó que en el país no volverán a realizarse elecciones que permitan a la oposición acceder al poder. Durante el acto conmemorativo por el 47 aniversario de la Revolución Sandinista, el mandatario sostuvo que su administración impedirá cualquier proceso electoral que, a su juicio, pueda poner en riesgo la continuidad del oficialismo. Ortega gobierna Nicaragua desde 2007 y, desde 2025, comparte la jefatura del Estado con Rosario Murillo bajo la figura de copresidencia creada mediante una reforma constitucional.

Ortega arremete contra la oposición

En su discurso, el mandatario acusó a los grupos opositores de buscar regresar al poder para beneficiar intereses particulares y aseguró que promoverá nuevas leyes para impedir su participación política. Además, señaló que trabajará con la Asamblea Nacional para fortalecer el marco jurídico contra quienes calificó como “golpistas” y “vendepatrias”. Las declaraciones se producen en un contexto de fuertes cuestionamientos internacionales sobre la situación democrática del país.

Reforma constitucional fortalece al Ejecutivo

A principios de 2025, Nicaragua aprobó una reforma constitucional que amplió el periodo presidencial de cinco a seis años, creó oficialmente la figura de la copresidencia y otorgó mayores facultades al Poder Ejecutivo para coordinar los órganos del Estado. Organismos como la ONU, la OEA y el Parlamento Europeo criticaron las modificaciones al considerar que debilitan la separación de poderes y reducen las garantías democráticas.

Crecen las críticas internacionales

Las declaraciones de Ortega reavivaron las críticas de diversos gobiernos y organismos internacionales, que han denunciado restricciones a la participación política y la falta de condiciones para elecciones libres en Nicaragua. De acuerdo con el calendario original, el país debía celebrar comicios generales en 2026; sin embargo, la reforma constitucional pospuso el proceso para 2027. Estados Unidos ha cuestionado la legitimidad de los cambios y sostiene que los ciudadanos nicaragüenses deben mantener el derecho a elegir democráticamente a sus autoridades.

 

Fuente: Tribuna