Ciudad de México.- Médicos advierten sobre el aumento de lesiones y molestias en las manos relacionadas con el uso prolongado de teléfonos celulares. Los especialistas señalan que modificaciones simples en los hábitos diarios pueden reducir significativamente el riesgo de desarrollar dolencias crónicas asociadas al manejo excesivo de dispositivos móviles.
El uso continuo de celulares genera tensión repetitiva en músculos, tendones y nervios de las manos y muñecas. Esta presión sostenida puede derivar en síndrome del túnel carpiano, tendinitis y otras condiciones que afectan la funcionalidad de las extremidades superiores. Los médicos subrayan que estas lesiones aumentan en frecuencia conforme crece el tiempo de exposición a los dispositivos.
¿Cuáles son los síntomas iniciales de estas lesiones?
El dolor persistente en manos y muñecas representa uno de los primeros indicadores de lesión por uso excesivo. Los pacientes también reportan hormigueo, entumecimiento y debilidad al agarrar objetos. Estos síntomas pueden manifestarse de manera progresiva, comenzando con molestias leves que se intensifican si no se atienden oportunamente.
La rigidez matutina en las articulaciones de los dedos constituye otra señal de alerta que requiere atención médica. Los especialistas indican que algunos usuarios experimentan hinchazón en las manos después de períodos prolongados utilizando el celular. Estos cambios físicos demandan evaluación profesional para evitar complicaciones mayores.
¿Qué cambios en la rutina pueden prevenir estas lesiones?
Los médicos recomiendan hacer pausas cada treinta minutos durante el uso del celular. Durante estos descansos, es aconsejable estirar suavemente los dedos, muñecas y antebrazos. Realizar ejercicios de flexión y extensión de manos alivia la tensión acumulada y mejora la circulación sanguínea en las extremidades.
Adoptar una postura correcta al sostener el dispositivo reduce la presión sobre muñecas y manos. Los especialistas sugieren mantener el celular a la altura de los ojos para evitar flexionar excesivamente las muñecas. El uso de soportes y accesorios ergonómicos facilita una posición neutral que disminuye el estrés mecánico sobre las articulaciones.
Limitar el tiempo total de exposición diaria al dispositivo representa una medida preventiva fundamental. Los médicos aconsejan establecer límites claros de uso, especialmente en menores de edad cuyo desarrollo óseo y muscular aún se encuentra en proceso. Intercalar actividades que no requieren uso de manos contribuye a reducir la carga acumulativa en las extremidades.
El fortalecimiento de la musculatura de manos y antebrazos mediante ejercicios específicos proporciona mayor estabilidad a las articulaciones. Los especialistas recomiendan realizar movimientos circulares con los dedos y apretones controlados con una pelota de estrés. Estos ejercicios, realizados consistentemente, mejoran la resistencia y reducen la vulnerabilidad a lesiones.
La aplicación de calor húmedo en manos y muñecas antes del uso prolongado del celular prepara los tejidos para la actividad. Los médicos sugieren también aplicar frío después del uso para reducir inflamación potencial. Estas prácticas simples favorecen la recuperación muscular y articular entre períodos de utilización del dispositivo.
Fuente: Tribuna
