Ciudad de México.- La organización de un Mundial de Fútbol representa retos de inversión y logística para los países anfitriones. A pesar de que la Ciudad de México únicamente fue anfitriona de cinco partidos de la justa deportiva, el gobierno de la Ciudad de México (CDMX) recibió, por parte del Ejecutivo, una partida especial de 1,500 millones de pesos destinados para las obras de remodelación del Metro de la capital, cifra que se sumó a los 4 mil millones asignados a movilidad.

Las autoridades anunciaron una intervención mayor en 18 estaciones estratégicas, enfocándose en la Línea 2, con la sustitución de miles de metros cuadrados de pisos de mármol, plafones y cableado eléctrico, nivelación de vías, cambio de recubrimientos en fachadas y la rehabilitación de 54 escaleras eléctricas.

Los antiguos torniquetes mecánicos fueron retirados para instalar puertas de acceso continuo automáticas compatibles con códigos QR, acompañadas por más de 1,800 luminarias LED por tramo y 2,000 metros de señalética bilingüe.

Lo que no se entregó

Y a pesar de que desde el año 2018 se supo que México sería coanfitrión del evento, algunas de las intervenciones que se tenían planeadas no se llevaron a cabo; por ejemplo, las obras de la Línea 2 sufrieron retrasos y se reinauguraron dos días después de que terminó la participación de México en el Mundial.

En lo referente a la Línea Verde, la renovación profunda de sus 21 estaciones, el cambio de vías y la compra de 45 trenes nuevos se cancelaron para el Mundial y se postergaron hasta 2027. Además, las obras del Plan Maestro del Metro 2018-2030 quedaron congeladas; incluso el equipamiento y estaciones de la Línea 12 a Observatorio se retrasaron hasta 2028.

Fuente: Tribuna