Ciudad de México.– Apenas una semana después de su fallecimiento, Elsa Aguirre regresará a la pantalla grande. La Cineteca Nacional rendirá homenaje a una de las últimas figuras vivas de la Época de Oro del cine mexicano con la proyección de una de las películas que consolidaron su carrera, un conversatorio sobre su legado y una exposición fotográfica que recorrerá distintas etapas de su vida artística.

El homenaje se realizará el próximo 22 de julio en la Sala 7 de la Cineteca Nacional, donde se exhibirá Cuatro noches contigo (1952), cinta dirigida por Raúl de Anda que forma parte del periodo de mayor popularidad de la actriz. Tras la función se llevará a cabo una charla dedicada a revisar la huella que dejó en la cinematografía nacional.

La despedida continuará durante agosto con una exposición fotográfica en la nueva Cineteca Nacional Chapultepec. La muestra reunirá imágenes históricas provenientes de los archivos del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), permitiendo al público recorrer una trayectoria que acompañó al cine mexicano durante casi ocho décadas.

Nacida en Chihuahua en 1930, Elsa Aguirre fue una de las actrices más representativas de la generación que llevó al cine mexicano a su mayor proyección internacional. Compartió créditos con figuras como Pedro Infante, Jorge Negrete, Pedro Armendáriz, Arturo de Córdova y Joaquín Pardavé, además de colaborar con directores fundamentales como Emilio Fernández, Julio Bracho, Roberto Gavaldón e Ismael Rodríguez.

Su carrera atravesó prácticamente toda la historia moderna del cine nacional. Desde sus primeros papeles en la década de 1940 hasta sus últimas apariciones públicas, Aguirre se mantuvo como uno de los rostros más reconocibles de la llamada Época de Oro, un periodo que convirtió a México en una potencia cinematográfica para América Latina.

Más allá de los reflectores, la actriz también fue reconocida por su interés en la meditación, la alimentación natural y el bienestar integral. Durante años compartió públicamente una filosofía de vida enfocada en el equilibrio físico y espiritual, una faceta que contribuyó a mantener vigente su figura incluso después de alejarse de la industria.

Con su muerte el pasado 15 de julio a los 95 años, el cine mexicano perdió a una de las últimas intérpretes que mantenían un vínculo directo con la generación que definió una de las etapas más brillantes de la cultura nacional. El homenaje en la Cineteca busca precisamente preservar esa memoria para nuevas audiencias.

Fuente: Tribuna