Ciudad de México.- El gusano barrenador continúa elevando los costos de producción para ganaderos mexicanos mientras la frontera de Estados Unidos permanece cerrada al ganado vivo del país. La plaga ha mantenido restricciones comerciales durante los últimos dos años, según información de fuentes del sector ganadero.

¿Cuál es el impacto económico del gusano barrenador en México?

Ganaderos mexicanos han registrado pérdidas económicas sustanciales por la presencia del gusano barrenador, una plaga que afecta directamente la comercialización del ganado vivo hacia el mercado estadounidense. Los productores enfrentan mayores gastos en tratamientos preventivos y en el control de la infestación en sus reses. Esta situación ha obligado a los ganaderos a buscar alternativas de venta en mercados nacionales a precios menores que los que obtenían en exportación.

La restricción en la frontera norte del país impide que el ganado vivo mexicano cruce hacia Estados Unidos, uno de los principales destinos comerciales históricamente. Los productores ganaderos han reportado el cierre persistente de este canal de comercio desde hace dos años. Esta clausura ha modificado significativamente las cadenas de suministro y la comercialización del ganado mexicano en Norteamérica.

El gusano barrenador, conocido científicamente como Cochliomyia hominivorax, es una larva parásita que infesta a los animales en sus heridas abiertas. Una sola hembra puede depositar cientos de huevos en las lesiones, causando infecciones severas que debilitan al ganado. Los tratamientos veterinarios y las medidas de prevención representan gastos adicionales que se suman a los costos operativos ordinarios de los rancheros.

¿Qué restricciones comerciales permanecen vigentes?

Las autoridades estadounidenses mantienen el cierre de la frontera al ganado vivo mexicano como medida de bioseguridad y control sanitario. Esta política busca evitar la introducción o propagación del gusano barrenador en territorio estadounidense, donde la plaga causa daños económicos graves a la industria ganadera local. México había trabajado por décadas en la erradicación de esta enfermedad parasitaria, pero la plaga ha reaparecido en ciertas regiones del país.

Los ganaderos mexicanos han solicitado a las autoridades federales mayores inversiones en programas de control y erradicación del gusano barrenador. Estos programas incluyen campañas de vacunación, destrucción de animales infestados y restricciones en el movimiento de ganado entre regiones afectadas y no afectadas. El financiamiento adecuado de estas iniciativas es considerado fundamental para recuperar la confianza comercial con Estados Unidos.

La industria ganadera mexicana representa una parte importante de la economía rural y nacional. Las exportaciones de ganado vivo generan divisas significativas y emplean a miles de personas en toda la cadena productiva, desde ganaderos hasta transportistas y comerciantes. El cierre comercial por la plaga del gusano barrenador ha impactado económicamente a comunidades enteras dependientes de esta actividad.

Especialistas en sanidad animal indican que el control efectivo del gusano barrenador requiere de coordinación entre ganaderos, gobiernos estatales, autoridades federales y agencias internacionales. México y Estados Unidos han mantenido diálogos para establecer protocolos de prevención que permitan reactivar el comercio de ganado vivo sin comprometer la bioseguridad de ambos países. Estos diálogos continúan activos según reportes oficiales del sector.

Fuente: Tribuna