Baja California, México.- Jaime Bonilla, exgobernador de Baja California y actual Comisionado Político Nacional del Partido del Trabajo de México (PT), rechazó este 15 de julio haber tenido cualquier tipo de vínculo o participación en las filtraciones relacionadas con Marina del Pilar Ávila Olmeda, quien se desempeña como gobernadora de la entidad federal.

En su comunicado, el exgobernador negó haber intervenido en entrevistas, asesorías externas o supuestas maniobras de grabación vinculadas a la funcionaria estatal. Según expresó Bonilla, la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda atraviesa un estado de “pánico” ante la situación que enfrenta su administración y debido a la posibilidad de un juicio por narcoterrorismo en Estados Unidos (EU).

De igual manera, en su mensaje Jaime Bonilla recalcó que no ha tenido participación alguna en los eventos que han generado tensión entre ambos personajes políticos de Baja California durante los últimos meses.

Las declaraciones de Bonilla tienen lugar después de que el político recibió varias acusaciones sobre su presunta implicación en lo ocurrido con los audios filtrados de Marina del Pilar Ávila Olmeda. De acuerdo con el exgobernador, resulta ilógico vincularlo a un tema sensible para el estado de Baja California y también para México.

En los últimos meses, Marina del Pilar Ávila Olmeda había calificado a Jaime Bonilla como su peor enemigo, e incluso lo acusó de persecución política durante su mandato como gobernador entre 2019 y 2021.

Contenido de Facebook

reel

¿Cuáles son los antecedentes de la tensión entre ambos políticos?

Jaime Bonilla ocupó el cargo de gobernador de Baja California entre 2019 y 2021, período durante el cual implementó diversas políticas en la entidad como parte de su programa de gobierno asociado al Partido del Trabajo. Por su parte, Marina del Pilar Ávila Olmeda es la gobernadora actual tras asumir el cargo en 2023; la funcionaria representa una administración distinta a la anterior en orientación política y proyectos de gobierno.

La fricción entre ambos personajes ha sido evidente en el discurso público y en decisiones administrativas. Bonilla ha mantenido una presencia activa en la vida política de la entidad incluso después de concluir su mandato, lo que ha generado dinámicas complejas en el escenario regional.

En reiteradas ocasiones, Jaime Bonilla denunció un presunto caso de colusión del narcotráfico en el gobierno de Marina del Pilar Ávila Olmeda.

Tras las filtraciones, Bonilla exigió a la funcionaria que explicara con argumentos a la población de Baja California y de México cómo había cruzado sin visa al territorio de Estados Unidos, y también cómo se había sentado a conversar con agentes del FBI en una plenaria.

¿Qué implica el distanciamiento de Jaime Bonilla para la política en Baja California?

El rechazo explícito de Jaime Bonilla a las acusaciones implícitas sobre su presunta participación en las filtraciones marca un punto de inflexión en la narrativa política estatal. Ambos actores, Bonilla y Marina del Pilar, provienen de la misma familia política nacional, pero han seguido trayectorias distintas en los últimos años, lo que ha profundizado las divisiones internas.

Hasta el momento, la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda no se ha pronunciado públicamente sobre las declaraciones de Bonilla. En tanto, la administración estatal continúa enfrentando presiones administrativas y políticas que han sido ampliamente documentadas en medios locales y nacionales.

Fuente: Tribuna