Brasil.- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, rechazó la propuesta del mandatario estadounidense Donald Trump de cobrar 20 por ciento para garantizar el tránsito seguro en el Estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán. Lula calificó la iniciativa como un acto de piratería en su crítica directa al plan estadounidense.

Trump ha planteado que Estados Unidos debería recibir pagos por proteger una de las rutas marítimas más importantes del mundo, donde transita aproximadamente el 21 por ciento del petróleo global. El Estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y es fundamental para el comercio internacional.

La posición brasileña se enmarca en un cuestionamiento más amplio sobre la viabilidad legal y práctica de este esquema. Lula argumentó que cobrar por garantizar la libertad de navegación contravendría los principios establecidos en el derecho internacional marítimo. El mandatario brasileño enfatizó que las aguas internacionales deben mantenerse abiertas para el tránsito de todas las naciones.

¿Cuál es la importancia estratégica del Estrecho de Ormuz?

El Estrecho de Ormuz representa una vía crítica para la economía global. Millones de barriles de petróleo cruzaban diariamente por este paso antes de los desarrollos geopolíticos recientes. Los países productores de Oriente Medio dependen de esta ruta para exportar sus hidrocarburos hacia mercados asiáticos, europeos y americanos.

La seguridad en el estrecho ha sido motivo de tensión internacional durante décadas. Irán, que controla una orilla del paso, ha realizado ejercicios militares y ha advertido sobre posibles restricciones al tránsito en momentos de fricción política. Otros actores internacionales mantienen presencia naval permanente en la zona.

¿Qué implicaciones tendría este cobro para el comercio mundial?

Un sistema de pagos obligatorios alteraría fundamentalmente la estructura del comercio marítimo internacional. Los países latinoamericanos como Brasil dependen de acceso predecible y sin cargos adicionales a las rutas globales. Un arancel de 20 por ciento en Ormuz incrementaría costos de importación y exportación.

México, principal socio comercial de Estados Unidos, también sentiría impacto en sus operaciones de importación de energéticos. El costo adicional se trasladaría eventualmente a consumidores finales en forma de precios más altos en combustibles y productos derivados.

La propuesta también contradice tratados internacionales vigentes que garantizan libertad de navegación en aguas internacionales. La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar establece estos derechos de paso inofensivo y tránsito en estrechos internacionales sin cobros impuestos por terceros.

Brasil ha mantenido históricamente una posición defensora de la soberanía y los derechos de los países en desarrollo. La crítica de Lula refleja preocupaciones compartidas por múltiples naciones sobre la precedencia que sentaría permitir cobros unilaterales por seguridad marítima.

La declaración de Lula se produce en un contexto donde varios gobiernos evalúan sus posiciones frente a las políticas externalistas del nuevo gobierno estadounidense. Los próximos meses determinarán si otras potencias económicas se suman al rechazo explícito de este mecanismo propuesto.

Fuente: Tribuna