Ciudad de México.- Con la llegada de las primeras lluvias también comienza uno de los fenómenos naturales más esperados del año. Los bosques de Nanacamilpa y Calpulalpan, en Tlaxcala, vuelven a iluminarse con millones de luciérnagas que, durante unas cuantas semanas, transforman el bosque en un escenario único, convirtiéndose en una de las escapadas favoritas para quienes buscan salir de la Ciudad de México sin recorrer largas distancias.
Ubicado a poco más de dos horas por carretera desde la capital, el Santuario de las Luciérnagas inicia una nueva temporada que, de acuerdo con la Secretaría de Turismo federal y el Gobierno de Tlaxcala, espera recibir más de 120 mil visitantes y generar una derrama económica superior a 65 millones de pesos, beneficiando a comunidades dedicadas al ecoturismo, la gastronomía y el hospedaje.
La temporada coincide con el inicio de las lluvias porque las condiciones de humedad, temperatura y vegetación son indispensables para el ciclo reproductivo de estos insectos. Entre junio y principios de agosto, los bosques alcanzan el nivel de humedad necesario para que las luciérnagas completen su etapa adulta y comiencen su ritual de apareamiento. Durante la noche, los machos emiten destellos de luz para atraer a las hembras mediante un proceso de bioluminiscencia, una reacción química natural que produce la llamada “luz fría”, sin generar calor.
Los especialistas consideran a las luciérnagas un bioindicador de la salud del ecosistema, ya que únicamente prosperan en bosques bien conservados, con baja contaminación lumínica, abundante vegetación y humedad suficiente. Por ello, el acceso a los santuarios está regulado y, durante los recorridos, está prohibido utilizar lámparas, flash o hacer ruido excesivo para no alterar su comportamiento.
El recorrido en automóvil toma entre dos y dos horas y media, dependiendo del punto de partida. La ruta más utilizada es por la autopista México-Puebla, con dirección a San Martín Texmelucan, para después incorporarse hacia Nanacamilpa o Calpulalpan, donde se encuentran los 23 centros ecoturísticos certificados que cuentan con autorización para realizar recorridos de avistamiento.
Entre las experiencias más recomendadas destacan:
- Recorridos por antiguas haciendas pulqueras, donde es posible conocer el proceso tradicional de elaboración del pulque y degustar distintas variedades.
- Senderismo por los bosques de Nanacamilpa.
- Observación de estrellas gracias a la baja contaminación lumínica de la zona.
- Degustaciones de gastronomía tlaxcalteca, incluyendo pan de pulque, mixiotes, quesadillas de maíz azul y productos elaborados con ingredientes locales.
- Hospedaje en cabañas o glamping para disfrutar del bosque al amanecer.
La temporada de luciérnagas se ha consolidado como uno de los principales motores turísticos de Tlaxcala. El modelo de turismo responsable ha permitido que la protección del ecosistema y la actividad económica avancen de manera conjunta, convirtiendo a los bosques de Nanacamilpa en un referente nacional de conservación. Las autoridades recomiendan reservar con anticipación únicamente en alguno de los 23 centros certificados, ya que el acceso es limitado para proteger el ecosistema.
Además, se aconseja:
- Llevar ropa abrigadora e impermeable.
- Utilizar calzado antiderrapante.
- No usar lámparas, celulares ni flash durante el recorrido.
- Guardar silencio para no alterar el comportamiento de las luciérnagas.
- Permanecer siempre con el guía certificado.
- Evitar repelentes o perfumes con aromas intensos.
Con las lluvias apenas comenzando y las mejores semanas de avistamiento previstas entre finales de junio y julio, la temporada de luciérnagas vuelve a ofrecer una de las experiencias naturales más sorprendentes del país y una excelente opción para escapar de la Ciudad de México durante un fin de semana.
Fuente: Tribuna
