Ciudad de México.- Las intensas precipitaciones registradas la tarde y noche de ayer, viernes 10 de julio de 2026, dejaron severas afectaciones en la capital del país. Ante la persistencia de las tormentas y la posible caída de granizo, la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil activó la Alerta Naranja en la alcaldía Tlalpan y la Alerta Amarilla en otras ocho demarcaciones, previendo lluvias acumuladas de hasta 49 milímetros. El impacto del temporal se concentró con especial fuerza en el sur de la ciudad, donde la saturación del drenaje provocó el colapso de vialidades, el ingreso de agua a viviendas y la movilización inmediata de los cuerpos de emergencia.

La alcaldía Tlalpan se convirtió en el epicentro de los estragos. En el cruce de la Calzada de Tlalpan y la calle Hermenegildo Galeana, dentro de la colonia Niño de Jesús, el agua acumulada formó un enorme espejo de 300 metros de longitud con un tirante de 80 centímetros, lo que dejó completamente atrapados a un camión de transporte público y a un automóvil particular que intentaron cruzar de forma imprudente. Una situación similar se vivió en las colonias Santa Úrsula Xitla y Textitlán, donde los niveles del agua cubrieron por completo las llantas de los vehículos en circulación.

A unas calles de ahí, en la colonia Miguel Hidalgo Tercera Sección, la capacidad operativa de un pozo pluvial fue totalmente superada por el volumen de agua, generando una inundación de 100 metros de largo y 80 centímetros de profundidad. Debido a esto, el sistema de drenaje local colapsó y el agua comenzó a brotar violentamente desde las coladeras, originando fuertes corrientes en calles residenciales como Valentín Gama y Cruz; este desborde provocó que al menos nueve viviendas sufrieran inundaciones considerables en sus áreas de patio, además de dejar parcialmente cubiertos ocho vehículos estacionados dentro de un taller mecánico local.

El caos vial se extendió rápidamente a otras arterias fundamentales del sur capitalino. Avenidas como Insurgentes Sur, a la altura de la estación del Metrobús La Joya, así como la carretera Picacho-Ajusco, Periférico Sur y Viaducto Tlalpan presentaron encharcamientos críticos que frenaron paulatinamente la circulación. En el centro de Tlalpan, el agua corrió con fuerza sobre la calle Juárez, entre Matamoros y San Felipe, mientras que en la alcaldía Álvaro Obregón se registró otra inundación de 120 metros de longitud y 70 centímetros de profundidad en el cruce de Picacho Ajusco y Periférico Sur, afectando la colonia Jardines del Pedregal.

Los efectos del reblandecimiento del terreno y la intensidad de la tormenta también causaron incidentes graves en la infraestructura urbana. El hecho más relevante ocurrió en la colonia Bosques de las Lomas, en la alcaldía Miguel Hidalgo, donde un muro de mampostería de aproximadamente 10 metros de altura y 25 metros de largo colapsó por completo, destruyendo una caseta de vigilancia y dejando herido a un trabajador de seguridad privada que tuvo que ser trasladado a un hospital. Por otro lado, las ráfagas de viento provocaron la caída de un árbol de 20 metros en San Bartolo Ameyalco, alcaldía Álvaro Obregón, el cual derribó dos postes de concreto y dañó el cableado de media tensión de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), interrumpiendo el suministro local. Un incidente similar de desrame se atendió en la colonia El Coyol, correspondiente a la alcaldía Gustavo A. Madero.

Para mitigar los daños y restablecer la normalidad metropolitana, el gobierno de la ciudad desplegó cuadrillas de Protección Civil, Servicios Urbanos de Tlalpan y personal especializado de la Secretaría de Gestión Integral del Agua. Las maniobras de desazolve y el retiro de escombros se coordinaron bajo el protocolo del Operativo Tlaloque 2026, el cual opera de manera permanente. Al concluir la jornada, las autoridades reiteraron el llamado a la población a conducir con extrema precaución por la posible presencia de objetos arrastrados por la corriente, además de recordar la importancia de mantener las coladeras libres de basura para evitar futuras obstrucciones.

Fuente: Tribuna