Ciudad de México.- La jefa de Gobierno, Clara Brugada, entregó 106 departamentos que beneficiarán a 424 personas en el nuevo conjunto habitacional de vivienda social ubicado en Huitzilihuitl 194, en la alcaldía Gustavo A. Madero, con el objetivo de garantizar el derecho a un hogar digno y asequible.
Durante la inauguración, la mandataria capitalina puntualizó: “Este programa demuestra que es posible construir vivienda accesible, barata, no para especular. Es ejemplo de coproducción entre las organizaciones sociales y el gobierno de la ciudad”. Al evento también asistieron el secretario de Vivienda de la Ciudad de México, Inti Muñoz Santini, y María Luisa Ferra, representante de la Asamblea de Barrios ‘La Vera’.
Durante su intervención, Muñoz Santini reforzó que la política de vivienda social actual busca consolidar el derecho a la ciudad con transparencia, impulsando un presupuesto histórico para asegurar que el hábitat sea un derecho y no un privilegio. Asimismo, detalló el origen de los beneficiarios del inmueble, explicando que, mientras una parte corresponde a las familias organizadas del movimiento social, 40 de los 106 departamentos se asignaron a ciudadanos de la bolsa general de solicitantes del Instituto de Vivienda (INVI), permitiendo que personas que dan una lucha en solitario también accedan a este derecho.

Por su parte, Andrea Martínez, una de las beneficiarias del programa, expresó la relevancia de contar con este patrimonio: “Está el sueño de que esta casa la podemos llamar un hogar. Un hogar en el que todas las familias que ya están constituidas empiecen un nuevo episodio de sus vidas”.
Para el desarrollo del conjunto Huitzilihuitl 194 se realizó una inversión de casi 100 millones de pesos, destinados a la construcción de los más de 8 mil 400 metros cuadrados que componen los 106 departamentos completamente nuevos.
Cada vivienda tuvo un costo de 928 mil pesos, lo que equivale a un aproximado de 10 mil pesos por metro cuadrado. La jefa de Gobierno destacó que este costo es entre tres y cinco veces menor que la media del mercado inmobiliario tradicional en la Ciudad de México (CDMX), donde el metro cuadrado ronda entre los 30 mil y 50 mil pesos.
Respecto a la exclusión del sistema financiero tradicional, Brugada Molina puntualizó: “Cada familia recibió un crédito público a tasa cero, sin intereses, de acuerdo a su capacidad económica. Sabemos que el sistema financiero tradicional se convirtió en una fábrica de exclusión. Durante mucho tiempo, los bancos le dieron la espalda a los trabajadores y fueron prácticamente muros invisibles para los más humildes, negando crédito a millones por otras razones; no por falta de trabajo… sino por falta de patrimonio, por falta de avales o por falta de apellidos”.
Fuente: Tribuna
