París, Francia.- Europa occidental afronta este lunes 6 de julio una nueva ola de calor que elevará las temperaturas hasta 40 grados Celsius en algunas regiones de Francia durante los próximos días. El fenómeno, impulsado por un sistema de alta presión, mantiene en alerta a varios países por el incremento del riesgo de incendios forestales y el impacto sobre los sistemas eléctricos, en un verano marcado por eventos climáticos extremos.
Temperaturas extremas en varios países
Los servicios meteorológicos prevén que el calor afecte a Francia, el sur de Inglaterra y la península ibérica con valores entre 5 y 10 grados por encima del promedio estacional. En Londres, el termómetro podría alcanzar los 34°C, mientras que en España, Portugal y Grecia las condiciones de sequía continúan favoreciendo la propagación de incendios. Especialistas advierten que el cambio climático está intensificando la frecuencia y severidad de estos episodios de calor extremo.
Unión Europea refuerza combate al fuego
Ante el aumento de las emergencias, la Unión Europea desplegó un número récord de brigadistas y 22 aviones especializados en la extinción de incendios para apoyar a los países afectados. Portugal y Francia solicitaron asistencia comunitaria durante el fin de semana, mientras equipos europeos también colaboran en Grecia. En el suroeste francés, un incendio en los Pirineos Orientales obligó a evacuar a unas 10 mil personas y consumió cerca de 46 kilómetros cuadrados de superficie.
El calor presiona el sistema eléctrico
Las altas temperaturas también incrementan la demanda de electricidad por el uso de sistemas de refrigeración y ponen a prueba la infraestructura energética. La empresa Électricité de France (EDF) advirtió que podría reducir la generación en algunas centrales nucleares debido al bajo nivel y al aumento de la temperatura del agua utilizada para enfriar los reactores. Analistas prevén que el precio de la electricidad supere los 200 euros por megavatio-hora en Alemania y los 170 euros en Francia durante los próximos días, reflejando el impacto del calor sobre el mercado energético europeo.

Fuente: Tribuna
