Ciudad de México.— Entre las postales que ha dejado el Mundial 2026 en la capital hay una que combina futbol, historia y tradición. En la Catedral Metropolitana, una imagen del Niño Dios fue vestida con el uniforme de la Selección Mexicana, una costumbre que nació durante la Copa del Mundo de 1970, la primera vez que México recibió el torneo.

Más de cinco décadas después, cuando el país vuelve a ser sede mundialista, la tradición reaparece como una muestra de la forma en que los mexicanos integran los grandes acontecimientos deportivos a su vida cotidiana y a sus expresiones de fe.

El sacerdote de la Catedral Metropolitana, Manuel Corral Martín, explicó que el gesto busca reflejar la cercanía de la Iglesia con las personas y con el momento que vive el país. “Dios nos creó a su imagen y semejanza, entonces por qué no vestir al niño Jesús de la misma manera que los mexicanos se están vistiendo durante la Copa del Mundo”, expresó.

Añadió que el verdadero significado de esta tradición va más allá del futbol. “Es la humanidad de Dios por medio de nosotros que quiere que nos entendamos, que convivamos; ese es el sentido de que hoy venga aquí la gente y en su fe, le pidan a Jesús que nuestra selección gane y ojalá llegara a la final”.

La imagen permanecerá en la Catedral durante el Mundial y cuenta con tres uniformes distintos de la Selección Mexicana, además de balones y tenis donados por feligreses, que son utilizados conforme avanza el torneo.

A unos pasos del FIFA Fan Festival del Zócalo, miles de aficionados nacionales y extranjeros recorren diariamente la Catedral Metropolitana. Para muchos, encontrarse con el Niño Dios vestido con los colores del Tri se ha convertido en una de las estampas más singulares de una ciudad donde el Mundial 2026 también se vive a través de sus tradiciones.

Niño Dios con la playera de México: la tradición mundialista que nació en 1970

Niño Dios con la playera de México: la tradición mundialista que nació en 1970

Fuente: Tribuna