Ciudad de México.- Uno de los alimentos más representativos de la cocina mexicana tendrá su gran escaparate en el corazón de la capital. Del 3 al 5 de julio, el Monumento a la Revolución será sede de la Feria del Amaranto 2026, un encuentro gratuito que reunirá a productores, cocineras tradicionales, artesanos y artistas para celebrar uno de los granos con mayor valor histórico, cultural y nutricional de México.
La invitación fue realizada por la secretaria de Turismo de la Ciudad de México, Alejandra Frausto, quien destacó que el amaranto representa “historia, identidad, alimento y futuro” para la capital e hizo un llamado a respaldar a las comunidades productoras que mantienen viva esta tradición agrícola.
“Celebremos a nuestras comunidades productoras y el enorme valor cultural de este grano ancestral que forma parte del corazón de México”*, expresó la funcionaria al anunciar la feria.
Aunque la feria se instalará durante tres días en el centro de la ciudad, su historia comienza en Santiago Tulyehualco, pueblo originario de la alcaldía Xochimilco considerado la cuna del amaranto en la Ciudad de México. Ubicado al sureste de la capital, en la zona chinampera y a las faldas del volcán Teuhtli, este poblado ha conservado por generaciones el cultivo y la transformación del amaranto, además de ser reconocido por la elaboración de las tradicionales alegrías.
Cada año, Tulyehualco organiza la histórica Feria de la Alegría y el Amaranto, que en 2026 celebró su edición número 53. En ella participaron entre 80 y 90 productores, con una expectativa cercana al millón de visitantes y una derrama económica estimada de 7 a 8 millones de pesos, consolidándose como una de las celebraciones gastronómicas y comunitarias más importantes de la Ciudad de México.
La sede elegida busca acercar esta tradición a un público mucho más amplio. Ubicado en la Plaza de la República, en la colonia Tabacalera, alcaldía Cuauhtémoc, el Monumento a la Revolución es uno de los principales puntos turísticos y culturales de la Ciudad de México. Su cercanía con Paseo de la Reforma, la Alameda Central y el Centro Histórico facilita la llegada tanto de habitantes de la capital como de turistas nacionales y extranjeros, quienes podrán conocer el trabajo de los productores de Tulyehualco sin necesidad de trasladarse hasta Xochimilco.
Durante los tres días de actividades, los asistentes podrán encontrar una amplia variedad de productos elaborados con amaranto, como alegrías, palanquetas, obleas, galletas, panes, barras energéticas, atoles, cereales y botanas, además de degustaciones gastronómicas y venta directa por parte de productores. El programa también contempla conversatorios, talleres, actividades familiares, teatro y presentaciones musicales.
Uno de los eventos más esperados será el concierto gratuito de Eugenia León, programado para el sábado 4 de julio, además de la participación de mariachis y agrupaciones tradicionales. El acceso será completamente gratuito. Las actividades se realizarán de 10:00 a 18:00 horas el viernes 3 y sábado 4 de julio, mientras que el domingo 5 concluirán a las 15:00 horas.
Considerado un alimento sagrado por las culturas prehispánicas, el amaranto fue uno de los cultivos fundamentales para los pueblos mesoamericanos gracias a su alto valor nutricional y su capacidad para adaptarse a distintas condiciones agrícolas. Hoy continúa siendo uno de los principales símbolos gastronómicos de los pueblos originarios de la Ciudad de México y una importante fuente de ingresos para decenas de familias productoras de Tulyehualco.
Con esta feria, la Secretaría de Turismo busca acercar ese patrimonio alimentario al corazón de la capital y recordar que, además de museos y monumentos, la Ciudad de México también preserva tradiciones agrícolas que siguen vivas gracias al trabajo de sus comunidades. Para muchos visitantes, el encuentro será también una invitación para descubrir Tulyehualco, un pueblo originario de Xochimilco que desde hace más de cinco décadas ha convertido al amaranto en uno de los grandes emblemas gastronómicos de la capital.
Fuente: Tribuna
