Ciudad de México.- La edición 48 de la Marcha del Orgullo LGBT+ dejó una jornada que combinó celebración, avances en derechos y exigencias de justicia. Por primera vez, el Pride coincidió con una Copa Mundial de la FIFA, transformando el corazón de la capital en un escenario donde convivieron la diversidad, el turismo internacional, el deporte y la protesta social.
Las actividades comenzaron desde la mañana. Como parte de la conmemoración, el Gobierno de la Ciudad de México, a través del Registro Civil, celebró una boda colectiva en la que 70 parejas de la diversidad sexual contrajeron matrimonio civil de manera gratuita. La ceremonia simbolizó los avances alcanzados en el reconocimiento legal de las familias diversas y dio inicio a una jornada que reuniría a cientos de miles de personas en las calles de la capital.

Bodas colectivas, Mundial 2026 y un llamado por las personas desaparecidas marcaron una jornada histórica
Horas más tarde, miles de asistentes comenzaron a concentrarse en el Ángel de la Independencia para recorrer Paseo de la Reforma rumbo al Centro Histórico. Entre los contingentes se mezclaban familias, organizaciones civiles, colectivos, turistas nacionales e internacionales y aficionados que llegaron a la Ciudad de México para disfrutar del Mundial 2026 y terminaron encontrándose con una de las movilizaciones por la diversidad más importantes de América Latina.
Uno de los momentos más representativos fue la participación, por primera vez, de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México dentro del desfile. Policías capitalinos caminaron junto a los contingentes entre música, carros alegóricos y banderas arcoíris, una imagen inédita para una movilización que durante décadas ha exigido igualdad, respeto y reconocimiento para la comunidad LGBT+.
Pero la marcha también recordó que su esencia sigue siendo la defensa de los derechos humanos. Aunque el ambiente estuvo marcado por la música y la celebración, gran parte de los contingentes centró sus mensajes en la búsqueda de personas LGBT+ desaparecidas, un tema que este año ocupó un lugar central en la movilización. A lo largo del recorrido se observaron fichas de búsqueda, fotografías de personas no localizadas, cruces y pancartas con los nombres de víctimas, mientras familiares y colectivos exigían verdad, justicia y acciones efectivas para su localización.
Otro de los ejes de la jornada fueron las demandas del colectivo trans, que volvió a denunciar la violencia estructural que enfrenta esta población. Las consignas reclamaron el alto a los transfeminicidios, acceso efectivo a servicios de salud, educación, empleo y vivienda, así como el respeto pleno a la identidad de género y el combate a la discriminación. Diversos contingentes recordaron que, pese a los avances legislativos alcanzados en la capital, las personas trans continúan siendo uno de los sectores con mayores índices de violencia y exclusión.
La coincidencia con el Mundial también modificó parte de la operación tradicional de la marcha. Debido a la instalación del FIFA Fan Fest en la Plaza de la Constitución, el escenario principal fue trasladado por el Gobierno capitalino a la intersección de avenida Juárez y Eje Central, a un costado del Palacio de Bellas Artes, mientras que la explanada del Monumento a la Revolución funcionó como sede alterna de las actividades culturales.
Aunque la mayoría de los contingentes concluyó su recorrido en Bellas Artes, integrantes de los Comités de la Diversidad Sexual No Oficialistas ingresaron al área del FIFA Fan Fest para leer un posicionamiento en el que manifestaron su inconformidad por las restricciones de acceso al Zócalo. Los activistas señalaron que la Plaza de la Constitución representa un espacio emblemático para las luchas sociales y lamentaron que, por primera vez en años, la mayor parte de la movilización no pudiera concluir allí debido a la infraestructura instalada con motivo del Mundial.
Pese a estos posicionamientos, la marcha transcurrió de manera pacífica y en un ambiente de convivencia. Las calles del corredor Reforma–Juárez–Centro Histórico reunieron a miles de personas en una imagen inédita: camisetas de distintas selecciones nacionales compartiendo espacio con banderas arcoíris, visitantes extranjeros documentando la movilización y habitantes de la capital celebrando una ciudad reconocida por su diversidad.
La edición 48 de la Marcha del Orgullo dejó así una de las jornadas más representativas de los últimos años. La mañana comenzó con 70 parejas iniciando una nueva etapa de su vida en matrimonio civil; horas después, policías capitalinos participaron oficialmente en el desfile por primera vez y miles de personas llenaron Paseo de la Reforma. Al mismo tiempo, familias buscadoras, colectivos LGBT+ y organizaciones trans recordaron que el Pride también es un espacio para exigir justicia por las personas desaparecidas, denunciar la violencia y defender los derechos que aún permanecen pendientes.
En un año en que la Ciudad de México recibió la atención internacional por el Mundial 2026, la Marcha del Orgullo volvió a demostrar que no solo celebra la diversidad. También mantiene viva la memoria de quienes ya no están, acompaña la búsqueda de quienes siguen desaparecidos y recuerda que la igualdad plena continúa siendo una meta por alcanzar.

Bodas colectivas, Mundial 2026 y un llamado por las personas desaparecidas marcaron una jornada histórica
Fuente: Tribuna
