Ciudad de México.- Marcelo Ebrard Casaubón, canciller de México, aseguró que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) permanecerá vigente durante al menos diez años más, incluso en el peor escenario posible. Ebrard realizó esta declaración para responder a las dudas sobre la continuidad del acuerdo comercial trilateral que rige desde 2020.

El canciller recordó que el T-MEC fue negociado y pactado durante el primer gobierno de Donald Trump, cuando Estados Unidos buscaba modernizar los términos del anterior Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Esta circunstancia, señaló Ebrard, demuestra que el acuerdo tiene bases sólidas respaldadas por los tres países.

Ebrard subrayó que hasta el momento Estados Unidos no ha anunciado formalmente su salida del tratado comercial. La ausencia de una comunicación oficial sobre el retiro estadounidense refuerza la posición del gobierno mexicano respecto a la estabilidad del acuerdo. El canciller enfatizó que ambos países mantienen relaciones comerciales fluidas bajo el marco del T-MEC.

¿Cuál es el panorama actual del T-MEC?

El T-MEC entró en vigor el 1 de julio de 2020 tras ser ratificado por los tres países firmantes. El tratado incluye cláusulas de revisión a los seis años de su entrada en vigor, lo que significaría una revisión programada en 2026. Esta revisión permite a los países evaluar el funcionamiento del acuerdo y hacer ajustes si lo consideran necesario.

El comercio entre México, EU y Canadá ha registrado importantes volúmenes desde la entrada en vigor del T-MEC. México mantiene flujos comerciales significativos con ambos socios a través de sectores como manufactura, agricultura y energía. Los datos comerciales muestran que el acuerdo ha generado dinámicas de inversión y producción entre los tres países.

¿Qué mecanismos protegen la continuidad del acuerdo?

El T-MEC contempla procedimientos específicos para que cualquiera de los tres países pueda notificar su intención de retirarse del tratado. Según los términos del acuerdo, una nación debe presentar una notificación formal con seis meses de anticipación antes de hacer efectivo su retiro. Este período de aviso permite a los gobiernos negociar cambios o buscar soluciones alternativas.

Los beneficiarios del T-MEC en los tres países incluyen empresas multinacionales, pequeñas y medianas empresas que dependen de cadenas de suministro regionales y productores agrícolas. Estas actividades económicas generan empleos directos e indirectos en sectores estratégicos de cada nación. La continuidad del tratado es una prioridad para sectores productivos que han estructurado sus operaciones conforme a sus reglas de origen y aranceles.

La declaración de Ebrard se produce en un contexto donde los gobiernos de Norteamérica buscan mantener la estabilidad en sus relaciones comerciales bilaterales y trilaterales. México ha reiterado su compromiso con el T-MEC como instrumento fundamental para su política comercial internacional. Las autoridades mexicanas continuarán monitoreando cualquier comunicación oficial proveniente de Washington respecto al futuro del acuerdo.

El próximo punto de evaluación formal del T-MEC será la revisión sexenal prevista para 2026, momento en el cual los tres países podrán discutir modificaciones o confirmaciones de sus términos. Hasta ese momento, el tratado seguirá operando bajo su marco actual sin cambios legislativos conocidos en ninguno de los tres países.

Fuente: Tribuna