Ciudad de México.- Este martes 16 de junio de 2026 en la noche, la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, fue expulsada, entre gritos y palazos, por los vendedores ambulantes de la Zona Rosa de la Ciudad de México (CDMX).

El resultado de la agresión fue un hombre detenido, cuatro policías auxiliares lesionados y un moretón en la mejilla derecha de la alcaldesa. Rojo de la Vega indicó, a través de sus redes sociales, que tiene identificados “plenamente” a sus agresores y que, además, estos pertenecen al grupo cercano de colaboradores de la diputada local, Diana Sánchez Barrios.

Tengo plenamente identificados a los delincuentes que pudieron haber matado a cualquiera del equipo, íbamos pacíficamente (como se observa en el video) a buscar una reunión con ambulantes y a visitar establecimientos”.

Ante dicha acusación, Sánchez Barrios reviró, durante su participación en la sesión permanente del Congreso CDMX, que interpondrá una denuncia en la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX).

 

“Ya las denuncias están en camino, también las quejas en Copred (Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México) y en derechos humanos; la gente está trabajando y hubo muchos heridos, comerciantes, señoras y mujeres golpeadas; yo desde este espacio le digo a la alcaldesa de Cuauhtémoc que vuelva a abrir el diálogo, que trabaje con diálogo, no con violencia”.

Vale la pena recordar que la diputada es coordinadora de la Asociación Parlamentaria Mujeres por el Comercio Feminista e Incluyente. Pero las acusaciones de la alcaldesa no se han quedado ahí, ya que también mandó un reclamo a la Secretaría de Seguridad Ciudadana, a la que acusó de abandono. En entrevista con Juan Manuel Jiménez, la política afirmó que sus agresores estaban listos para la confrontación, asumiendo que la información de su visita se había filtrado. Además, indicó que solicitó la protección de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la CDMX desde las 17:00 horas, pero que le fue negada dos horas después.

Fuente: Tribuna